En muchos partidos sucede que un equipo se carga de faltas rápidamente y el contrario hace muy pocas. Esto puede suceder por dos distintos motivos. El motivo más usual es debido al exceso de intensidad y tensión solicitado por el entrenador del equipo más infractor. El menos usual, y del que se suelen apoyar muchos entrenadores para protestar nuestro trabajo, es el cambio de criterio en el control de faltas por parte de los árbitros.
El criterio en el control de faltas es un punto muy importante en el control de partido. Si conseguimos mantener el mismo hasta el final del partido, habremos hecho un criterio justo. Si nos vemos obligados a cambiarlo, significará que nos hemos equivocado en las decisiones tomadas hasta ese momento en el partido.
