Durante
el Stage que impartió el comité de árbitros de la Federación de
Baloncesto de Madrid en septiembre, tuvimos la oportunidad de escuchar la charla del árbitro
de Grupo 1, José Luis López Córdoba (Laguna) sobre control de partido. En ella, nos
habló sobre la posibilidad de perder el control del partido.
El descontrol del partido es una situación que se puede producir por dos circunstancias: continuos errores arbitrales o que el resto de los participantes del partido muestren una falta de espíritu y propósito de las reglas. La primera hace que el equipo arbitral pierda la autoridad y, por tanto, la credibilidad que tenía ante los demás participantes en el partido. Y, la segunda hace que sea imposible mantener la integridad del juego. Esta situación se puede manifestar en reiteradas y continuas protestas, en acciones impropias del juego (como por ejemplo: faltas de respeto) e, incluso, agresiones.
Un descontrol del partido debido a errores del árbitro puede producirse si el árbitro no es consciente de las circunstancias que pueden llevar a esta situación o, sobre todo, si es inexperto. Éstas
pueden ser:
Físicas
A. CONDICIÓN
FÍSICA: La falta de entrenamiento durante la semana hace que resistir el ritmo
del partido sea difícil. Realizar dos días de entrenamiento a la semana
sería lo ideal para no decaer en los partidos y “poder estar entero” al lunes
siguiente. Recordar que estirar es tan importante como entrenar.
B.
DESCANSO INVISIBLE: El exceso de partidos en un corto periodo de tiempo no permite dar lo necesario en cada partido. No se debe sobrepasar el máximo de
partidos que nuestro cuerpo y/o nuestra mente son capaces de soportar.
Psicológicas
A. AUTO-PRESIÓN: Los objetivos que nos auto-imponemos a lo largo de la temporada e intentamos cumplir en ese partido. Si no se consiguen, no pasa nada. Siempre hay más partidos para alcanzarlos.
A. AUTO-PRESIÓN: Los objetivos que nos auto-imponemos a lo largo de la temporada e intentamos cumplir en ese partido. Si no se consiguen, no pasa nada. Siempre hay más partidos para alcanzarlos.
B.
PRESIÓN LABORAL: Las necesidades de los equipos hacen que se cree una presión que
intentan que recaiga sobre el árbitro para poder obtener sus objetivos. Esos
objetivos son distintos a los de los árbitros, por ello no deben influir en éstos.
C.
PRESIÓN AMBIENTAL: El público, las condiciones climatológicas y ambientales, el
estado del terreno de juego, …. Es importante acostumbrarse lo más rápido
posible a este tipo de situaciones.
D.
PRESIÓN FEDERATIVA: El hecho de tener un informador o que se grabe el partido para que
posteriormente lo vea un informador siempre debería
ser bien visto, ya que se trata de ayudar al árbitro a mejorar en su trabajo
recibiendo un feedback tras el partido.
E.
RELAJACIÓN POR EL TIPO DE PARTIDO: Creer que se está por encima del partido y no
pensar que pueden ocurrir situaciones que necesitan toda la atención para
controlarlas. En todo partido pueden ocurrir estas situaciones, por tanto, no
se debe subestimar ninguno de ellos.
F. DESCONFIANZA
EN UNO MISMO: Creer que aún no se está preparado o que se va a fallar en situaciones
claras. Si estas arbitrando ese partido es porque alguien cree que puedes hacerlo. Si alguien puede creer en ti, tú también puedes creer.
G.
NO APLICAR SENTIDO COMÚN: Ver que todos los indicios llevan a tomar un tipo de
decisión y no tomarla por miedo a equivocarse o “cargarse” el partido. Tomar un
poco de tiempo y ser valiente antes de decidir en una situación complicada, ayuda
a tomar la decisión acertada.
H.
FALTA DE EXPERIENCIA: Encontrarte con situaciones que son nuevas para ti y no
sabes cómo actuar. Si la decisión es equivocada, no pasa nada. Se aprende y en
el siguiente partido se tomará la decisión adecuada.
I.
ACTITUD: La falta de ganas de trabajar ya sea por el factor que sea no ayuda
nunca. Recordar que los objetivos primordiales son disfrutar y aprender.
Propias
del juego
A. CATEGORÍA: No se arbitra igual un partido de categoría alevín que uno de categoría 1ª Nacional. Cada una es distinta y hay que saberse adaptar.
A. CATEGORÍA: No se arbitra igual un partido de categoría alevín que uno de categoría 1ª Nacional. Cada una es distinta y hay que saberse adaptar.
B.
COMPETICIÓN: Tampoco es lo mismo arbitrar a un
equipo que se juega el ascenso que uno que se juega el descenso. Por ello, es
necesario entrar en el terreno de juego sabiendo las clasificaciones.
C.
“PIQUES”: Las rivalidades históricas
entre clubs o la jornada de vuelta donde hubo ya problemas en la jornada de
ida, son situaciones que se deben tener en cuenta.
D.
ESTILO DE JUEGO: Tipos de defensa: individual, todo campo, zona, … Ya que es
imposible conocer el estilo de juego de cada equipo antes del partido, por lo
menos debemos conocer los estilos más usuales que existen.
E. CUALIDADES
DE LOS JUGADORES: Sus cualidades físicas o su experiencia determinarán cómo será el partido. La observación durante el calentamiento de los equipos nos ayudará a conocerlas, así como un trabajo de scouting de partidos anteriores.
Técnicas (aptitud)
Son las que más nos producen una falta de credibilidad.
A. DESCONOCIMIENTO DE REGLAS E INTERPRETACIONES DE JUEGO: Si
no sabes qué sancionar, no sabrás qué controlar. Dominar el reglamento es el
primer paso que debemos dar si queremos ser buen árbitro.
B. MECÁNICA: Una
mala mecánica es debida a:
I. FALTA DE MOVIMIENTO
Quedarse
estático cuando el movimiento de los jugadores y del balón es muy dinámico.
II. MALAS
POSICIONES
Moverse
todo el rato sin saber dónde colocarse tampoco ayuda a conseguir las mejores
ventanas.
III. INTUIR
/ INVENTAR
Se puede entender que algo que ha ocurrido no se pite, pero
es inexplicable que se sancione algo que no ha existido. El “si no veo, no pito” es normal en determinadas situaciones para evitar inventar, pero no
puede convertirse en una escusa repetitiva.
Recordar:
"Ve donde tengas que
ir, para ver lo que tengas que ver"
C. CRITERIO: Perdemos
el criterio correcto cuando:
I. NO SANCIONAMOS LO CLARO, LO EVIDENTE, LO QUE TODO EL MUNDO VE Y LO QUE “NOS AYUDA”
II. HAY FALTA
DE COHERENCIA, CONSISTENCIA Y CONSTANCIA AL TOMAR DECISIONES
III. NO
REALIZAMOS UNA LECTURA DE PARTIDO CORRECTA
D.
TRABAJO EN EQUIPO:
I. MAL
REPARTO ZONAS RESPONSABILIDAD
Que el compañero tenga que entrar en nuestra zona a sancionar
algo evidente para todos, reduce nuestra credibilidad ante los demás participantes.
II. ARBITRAJE
DESCOMPENSADO
Demasiadas faltas sancionadas por un solo árbitro hacen que
toda la atención recaiga en él.
III. DESCOORDINACIÓN O DESINCRONIZACIÓN
Dar avisos y no
decírselo al compañero, el cual, vuelve a avisar por segunda vez. O, siempre el
mismo árbitro es el que realiza los avisos. Todo esto hace que parezca que
“hacemos la guerra por nuestra cuenta”.
IV. NO AYUDAS O
MALAS AYUDAS
Dar una ayuda errónea o no dar
ayuda en una situación clara.
V. OFICIALES
DE MESA
Marcar la naturaleza de la falta distinta a lo que ha ocurrido, hacerlo demasiado rápido o equivocarse en los números al señalizar a los oficiales de mesa.
VI. ¿DOBLES
PITADAS? SÍ / NO
El exceso de ellas puede crear la sensación de falta de control en otras zonas del terreno de juego.
¿La solución?
PRE-PARTIDO
Y si, aún realizando bien todo lo anterior, se produce el descontrol ¿cómo se puede reconducir?
Aún realizando
bien todo los puntos anteriores el partido se puede descontrolar debido a un
mal comportamiento de los demás participantes. La manera de volverlo a
controlar sería con:
1.
CONSCIENCIA: Tener claro en que nos hemos
equivocado o debido a qué se ha descontrolado, y que vamos a hacer todo lo
posible para que no vuelva a suceder.
2.
RE-LEER EL JUEGO (puntos críticos): Estar más
atentos. Sobre todo en los momentos que tengamos que hacer el árbitro congelado o
nuestro compañero esté ocupado.
3. CONCENTRACIÓN: Para no volver a caer en una
situación de descontrol.
4.
RECUPERAR LA:
4.1.
COHERENCIA: Mismo criterio en ambas canastas y
“sensibilidad arbitral” ante grandes diferencias en el tanteo.
4.2.
CONSTANCIA: Desde el minuto 1’ hasta el minuto 40´.
4.3.
CONSISTENCIA: Hasta que dejen de hacerlo.
4.4.
COMUNICACIÓN: Mejorar la comunicación con nuestro equipo y los demás participantes, siendo
más claros y firmes en nuestras decisiones.
4.5.
COOPERACIÓN: Con tu
equipo y con los demás, si quieren seguir cooperando.
Gracias a José Luis López Córdoba por permitirme y ayudarme a escribir este artículo y por enseñarme tanto del apasionante mundo del arbitraje.




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